
Recuento Temporada Patagonia 2024-2025, Final de temporada
A principios de año, repasamos algunos de los tremendos ascensos que tuvieron lugar durante la primera parte del verano en el extremo sur del continente; los granitos australes fueron escenario de una temporada intensa -llena de fascinantes y comprometidas primeras de mano de cordadas de diferentes partes del mundo- y donde los locales también marcaron su presencia de forma fuerte y clara. En esta segunda parte, los pormenores de algunos de los ascensos y proyectos más increíbles de Torres del Paine y El Chaltén.
Torres del Paine
Torre Norte
En el Macizo Paine se vivió un verano fuera de serie: justo antes que los calendarios marcaran el paso al 2025, la cordada constituida por los vascos Ibon Mendia y Tasio Martín se anotó un ascenso por una ruta nueva a la Torre Norte del Paine(también conocida como torre Monzino); Erresistentziara kondenatuak (420 mts 7a/11.d) -condenados a la resistencia en vasco- fue abierta en medio de condiciones atmosféricas difíciles, lo que según Tasio significó tener “que dejar atrás otros objetivos que teníamos en mente”.

Topo de Erresistentziara kondenatuak. © Tasio Martin, Ibon Mendia.
En medio de una mañana ventosa, se pusieron en marcha desde el valle del Silencio, a eso de las 10, para ir a probar suerte en la cara oeste, a la derecha de la ruta Taller del Sol (10+ 700 metros); pensaron en “abrir una vía directa y guapa, y así fue” según nos cuenta Martín.
Las principales dificultades de Erresistentziara kondenatuak se sitúan en medio del recorrido, con tres largos seguidos que estiman van entre el 6c/11b y el 7a/11d y que resolvieron por el día (27 de diciembre).
Cuerno Norte
La apertura de principios de diciembre de Última Ronda (500m AI3 M4) en el cerro Trono Blanco, por parte de la fuerte cordada compuesta por el australiano Seba Pelletti y el chileno Hernán Rodríguez, fue solo una pincelada de lo que el equipo lograría en los meses venideros: antes de que terminara el año, lograron hacerse de una nueva vía en el cerro La Máscara -una elegante mole de granito que recibe muy pocos ascensos- y que bautizaron como Alborada (600 mts 5.11+).

Topo de Alborada en La Máscara. © Galen Herz
En febrero pasado, la cordada aunó esfuerzos con el ecuatoriano Nicolás Navarrete para escalar una nueva vía en la cara este del Cuerno Norte; Kundalini (700m 7a) es una línea que, según cuenta Seba Pelletti, él venía estudiando desde temporadas pasadas.
Según señala Seba,“no habíamos intentado escalar esta pared nunca. Había conversado con Mike Turner, quien abrió dos rutas más a la izquierda de la nuestra, y su impresión fue que la naturaleza vertical y desplomada de la pared haría que una ascensión en libre y estilo alpino fuera muy difícil; ‘Para una cordada de octavogradistas muy motivados'(…)fue genial haber hecho la primera ascensión en libre de esta pared, quizás no por su parte más desplomada, pero por un sistema natural que se deja disfrutar mucho”.
El equipo pasó alrededor de 36 horas en la pared, debiendo realizar un vivac que lograron resolver con un portaledge inflable fabricado por Grade 7 Equipment.

Topo Kundalini. © Seba Pelletti, Hernán Rodríguez, Nico Navarrete.
En cuanto al crux de la vía, Seba nos cuenta que consiste de dos largos de 7a, “técnicos y sostenidos, de movimientos variados, entre fisuras verticales y pasos de búlder comprometidos con buenas protecciones(…)la escalada de nuestra ruta fue muy variada, un conjunto de estilos que lo hizo muy divertido. Acá [en el Paine] solemos escalar sistemas de fisuras, y es lo más fácil de buscar en la apertura de nuevas vías. Sin embargo, esta pared no tiene un solo sistema directo, entonces nos tocó mezclar largos de placa sellada en la parte inicial con largos siguiendo el borde de un dique, una larga travesía por una repisa de lajas aérea, y finalmente cuatro largos largos por un sistema de fisuras doradas y roca impecable en el headwall vertical”.
Cerro Escudo
A principios de enero, Vicente Urzúa, Felipe Marín y Josefa Miranda accedieron al imponente cerro Escudo por su flanco norte, una pared de granito con secciones verticales que alcanzan hasta los 600 metros de altura. Millacahuin (5.11-) es el nombre que le dieron al recorrido -en honor a Johan Millacahuin, un talentoso escalador natalino que falleció en la Torre Norte en el año 2020.
Respecto a la línea, Urzúa -jóven escalador magallánico que se llevó varios primeros ascenso esta temporada- señala que se trata de “un lindo recorrido con un poco de todo, y también una buena opción para cuando las ventanas son un poco ventosas(…)parte con 4 largos de 60 metros de puro granito con lindas pasadas de fisura neta, diedros y slabs, con un último largo de travesía hacia la cara sur. Luego siguen los 4 largos más difíciles y delicados -combinando un poco de granito con roca metamórfica- y un primer crux de granito tipo maicillo runout- para luego pasar un pequeño desplome con un off-width, que es el paso más duro de la ruta (11R)”.
Fueron 14 largos en total para el equipo, que luego rapeleó por la ruta Las Aventuras de Don Quijote. En total, tomaron 18 horas desde y hasta el refugio Cuernos para abrir este nuevo itinerario.
Cuerno Chico
En febrero, el mismo Urzúa -esta vez junto a Maximiliano Arias y Ulises González- abrieron una ruta que bautizaron como Tigre Corneano (460 mts 11R), en el Cuerno Chico- una aguja ubicada a los pies de los gigantescos Cuernos del Paine.

Topos Tigre Corneano. © Vicente Urzúa.
Según nos cuenta Vicente, el primer día llegaron hasta campamento Torres. La segunda jornada comenzó a las 4 am y lograron escalar hasta las 11 pm, con las últimas luces. El tercer día “derretimos nieve y desayunamos a las 5 am, para empezar la escalada a las 7 am. Logramos escalar todo el granito en 15 largos y salir a un acarreo de roca metamórfica. Luego había un corte y varios kilómetros a la cumbre. Empezamos a rapelear a eso de las 3 pm -llegando a la carpa a las 9 pm”. Una cuarta jornada la ocuparon para salir al valle del Silencio y finalmente volver a Puerto Natales.
Paine Chico – Punta Chykillan
Otra de las aperturas increíbles que tuvieron lugar en el macizo a finales de febrero fue la del Espolón Chykillan(1020m 12c/7b+) en el Paine Chico, obra de los Cajoninos Nico Gutiérrez y Arón Roca. Se trata de un recorrido de 24 largos de cuerda que exigió al par 11 días de trabajo en la gigantesca pared.

Topos Espolón Chykillan. © Nico Gutiérrez.
En una primera instancia, los escaladores subieron hasta quedar justo debajo del largo crux de la ruta, una placa que dejaron con chapas; en una segunda tirada subieron su hamaca hasta el largo 6, y en su tercera oportunidad en la pared, abrieron hasta el largo 17. La cuarta subida por el espolón significó fijar cuerdas hasta el largo 15 para, al día siguiente, abrir los siete largos que los dejaron al final del espolón de granito.
Ambos escaladores liberaron todos los largos de la ruta.
El Gendarme y más…
Durante la segunda quincena del mes de marzo, Vicente Urzúa, Ricardo Palma y Arón Roca entraron por el valle Bader para dar con la formación geológica conocida como El Gendarme, donde abrieron más de diez largos nuevos. El proyecto, bautizado como Palma Rastoska (530mts 5.12 10.bR), quedó pendiente: “el headwall final era sellado, así que quedó pendiente volver por los dos últimos largos, con chapas, ya que se sellaba completamente la fisura vertical con desplomes”.

Topo Palma Rastoska. © Vicente Urzúa.
Por último -y en la cara norte del Cuerno Este– Urzúa y Roca se embarcaron en un proyecto que bautizaron como El Techo de Marwa, uno que recién está comenzando a gestarse, pero que hasta el momento ha entregado 4 largos que Urzúa describe como de excelente calidad.

Topo Techo de Marwa. © Vicente Urzúa.
El Chaltén
El Mocho
Fue una actividad que tuvo lugar bien entrado el verano, y que llamó la atención inmediatamente: el belga Seán Villanueva y Florian Delcoigne se adentraron en las paredes del impresionante -y relativamente olvidada- formación conocida como El Mocho, donde Seán logró quedarse con lo que Rolando Garibotti considera como la escalada más dura, sostenida y difícil que cualquier otra en todo el macizo: The Approach Team Line (450 mts 8a).

Sean Villanueva en The Approach Team Line. © Julia Cassou.
Los splitter de El Mocho ofrecen lo que son descritos como algunos de los mejores largos de escalada libre de todo Chaltén, los que Seán los conocía desde hace años: en 2021 abrió dos vías ahí mismo –Chaltén Sin Clecas y Chaltén Sin Chapas– y en uno de esos pegues vio el potencial de The Approach Team Line.
Las rudas condiciones meteorológicas imperantes este verano en la zona fueron un factor a tomar en cuenta para Seán a la hora de elegir a El Mocho como objetivo:
“Una de las ventajas de El Mocho es que está en condiciones más frecuentemente que otras de las formaciones, porque está más abajo y protegido por algunas de las formaciones más grandes. La aproximación, aunque larga, no es muy complicada -sin cruces difíciles de glaciares-, y está muy cerca del vivac Noruegos. Esto lo hace un gran objetivo para ventanas más cortas. Además, la calidad de la roca en la cara norte es absolutamente increíble, ofreciendo escaladas asombrosas”, nos relata Seán.
En cuanto a las dificultades técnicas, Seán destaca cómo “el largo 5 [el crux] estaba empapado. No estaba seguro de si iba a poder [liberarlo] en esas condiciones. Pero ya había escalado los otros dos largos difíciles, por lo que estaba muy motivado para darle mi mejor esfuerzo. Sacrifiqué todo mi papel higiénico y los calcetines de Flo para secar la fisura lo más que pude. Estaba justo lo suficientemente seco como para que pudiéramos encadenar el largo.”
En cuanto al hecho de llevarse el redpoint más difícil logrado hasta la fecha en El Chaltén, Seán se asegura de “mantener la concentración puesta en el proceso más que el resultado. Trato de no apegarme al logro, sólo le doy lo mejor de mí”.
Además de llevarse una escalada de 5 estrellas, y como ya nos tiene acostumbrados, Seán llevó su querida flauta a cumbre para echar afuera algunas melodías.
Hasta antes de la liberación por parte de Seán a finales de febrero, The Approach Team Line -abierta por Martin Marovski y Viktor Varoshkin- estaba graduada como 6c A2+.
Aguja Val Biois
Es un asiduo de la región, llevando a cabo impresionantes ascensos año tras año en El Chaltén desde hace décadas, y este 2025 no ha sido distinto; a principios de enero, los italiano Matteo della Bordella -en compañía de D y Mirco Grasso- se llevaron un nuevo itinerario que bautizaron como ¿Quién Sigue? (450mts 7a A1) en la cara este de la Aguja Val Biois.

Topos ¿Quién Sigue? © Matteo della Bordella.
En una primera jornada abrieron los 3 primeros largos, donde fijaron cuerdas. A la mañana siguiente llegaron al punto más alto del día anterior a punta de jumar; el resto de los largos los llevaron a una arista que conecta con el filo sur de la montaña, donde el viento estaba muy fuerte como para llegar a cumbre.
Aguja Mermoz
Los mismos Ibon Mendia y Tasio Martín del principio de esta nota hicieron también de las suyas por el macizo del Fitz Roy. Tras su apertura en las Torres, el par viajó a El Chaltén para abrir otro recorrido: Dardara (500 mts 7b+?) discurre por la cara este de la Aguja Mermoz, donde también se encuentran rutas legendarias, como Pilar Rojo.

Topos Dardara. © Tasio Martin, Ibon Mendia.
La ruta consta de 12 largos antes de salir a la cumbre, con un headwall difícil que finalmente pudieron resolver en libre y en un día, que fue lo que duró la ventana.
La aventura quedó registrada en video y se encuentra disponible en el canal de YouTube de Martín; un metraje increíble que muestra la calidad de los largos que este motivado par pudo abrir.
Cerro Piergiorgio
Para el cierre te dejamos la increíble ruta abierta por Matteo Della Bordella, Dario Eynard y Mirco Grasso en la remota y formidable cara oeste del cerro Piergiorgio: Gringos Locos (1000 mts 7b A3), un recorrido comenzado por Mauricio Giordani y Luca Maspes en 1995, pero que recién ahora ha sido concluido por una fuerte cordada italiana.

Topo Gringos Locos. © Matteo della Bordella.
Se trata de 27 largos, casi todos difíciles y comprometidos,para llegar a una cumbre muy elusiva y raramente visitada. El año 2006, Maspes, esta vez en compañía de Kurt Astner, Hervè Barmasse y Yuri Parimbelli, intentaron completar la vía sin éxito. En 2018, Hervè Barmasse, Francesco Favilli y Mirco Grasso volvieron a darle el toque final a la ruta, pero nuevamente sin resultados.
Ahora, 30 años después de que Giordani y Maspes hayan iniciado la tarea, Gringos Locos sale a cumbre. Los escaladores llegaron a Chaltén a principios de febrero, y para mediados de mes ya habían logrado fijar cuerdas en la primera mitad de la pared.
En su pegue a cumbre -uno que se dio en medio de una ventana corta- los escaladores casi pierden la esperanza tras una primera día difícil; pero en la segunda jornada del pegue, partieron muy temprano a pesar del frío, para llegar a la cumbre a las 3 am.
De los 27 largos resultantes, solo 4 o 5 son más fáciles. En algunas de las secciones más difíciles de la montaña, el equipo recurrió al uso de skyhooks y la escalada artificial.El plan original era liberar todos los largos, pero las duras condiciones imperantes no lo permitieron.
Respecto a los 480 metros de cuerda fija ocupados por el equipo, los bajaron todos al pueblo.
Palabras al cierre
Cada verano hacen su peregrinaje a Patagonia equipos de todas partes del mundo, persiguiendo sueños graníticos y helados que emiten un magnetismo como pocos otros lugares del globo. Acostumbramos a ver a algunos de los alpinistas y escaladores más fuertes de todos ir a probar su suerte en el sur, y pareciera ser que cada vez en mayor volumen.
Lo lindo, y fuera de lo común, de la temporada de verano que acaba de concluir, es que los equipos locales abrieron rutas como pocas veces ha ocurrido. En el Paine, las nuevas rutas imaginadas por cordadas de escaladores asentados en Chile fueron varias, muchas de alto nivel. Compromiso e imaginación fueron desplegados de forma magnífica, lo que nos muestra de forma destilada cuánto ha subido el nivel en el país en poco tiempo.
Chapeau por eso!