A los 13 años, Leo Cea firma el 9a+ más precoz de la historia
El chileno Leo Cea, de 13 años, encadenó «No pain no gain», clásico de 9a+ del sector Ventanas en Rodellar (España). No hay registro de otro escalador que haya resuelto esta dificultad a una edad tan temprana.
El logro llega apenas dos años después de que Cea completara su primer 9a —»Tecnoking», en Las Chilcas— a los 11 años, y confirma una progresión que lo tiene hoy radicado cerca de Frankenjura, Alemania, entrenando junto a nombres como Alex Megos.

Leo en No Pain No Gain (9a+). © Ori Breluru
Una vía hecha de resistencia
No pain no gain tiene cerca de 40 metros y está dominada por un techo que ocupa más de la mitad del recorrido. El primer tramo difícil aparece a la mitad de ese techo; superado ese punto, todavía queda una salida exigente antes de alcanzar presas de descanso.
Según relató el propio Cea, la dificultad no estuvo tanto en un movimiento aislado como en la acumulación: llegar a la salida del techo ya con los brazos cargados, después de haber resuelto varias secciones duras seguidas, resultó más determinante que el cruce técnico intermedio. Su estatura (1,47 metros) lo obligó, además, a abandonar los empotres de rodilla que usan otros escaladores en ese tramo y a construir una secuencia propia basada en talones altos.

Leo en No Pain No Gain (9a+). ©Ori Breluru
Dos viajes, un objetivo
El proyecto se extendió a lo largo de casi todo un año. Un primer viaje a Rodellar, a comienzos de junio, sirvió para reconocer la vía y trabajarla por tramos —incluso con un percance menor, una chapa suelta en pleno crux, que retrasó los intentos completos hasta que fue reparada. Cea salió de esa primera estadía con la ruta bien memorizada, pero sin encadenarla.
El verano europeo lo devolvió a Alemania, donde sumó dificultad a su currículum con encadenes en Frankenjura —entre ellos Shangri-La (8c+)— mientras seguía a distancia las planificaciones de su entrenador chileno, Daniel Serman.
Un segundo viaje a Rodellar, entre fines de agosto y comienzos de septiembre, fue decisivo. El calor obligó al equipo a invertir el horario habitual: salidas nocturnas hacia el sector Ventanas para llegar en la madrugada y aprovechar temperaturas cercanas a los 20°C, muy por debajo de los 35°C del resto del día. Una sesión clave, el 31 de agosto, le permitió encontrar un apoyo de talón que resolvía uno de los movimientos que consideraba más riesgosos. Dos días después, el 2 de septiembre, encadenó la vía completa en su primer intento de la jornada.

Leo en No Pain No Gain (9a+). © Inti Cea
Más que un número
El mismo viaje incluyó otro hito personal: un flash de Ixeia, ruta valorada en 8b+, además de varias vías de 7c+ a vista. En paralelo a su temporada en roca, Leo debutó este año en competencia oficial, con una primera plaza en el DJC U15 disputado en Wetzlar, Alemania.
Detrás de esta progresión hay también una estructura de apoyo: el equipo Tenaya lo acompaña en sus viajes de escalada, y la fundación alemana Benno Kittl Stiftung respalda económicamente sus desplazamientos a España e Italia.
Lo que viene
Para lo que resta del año, Cea tiene agendada una visita a Siurana para el Tenaya Climbing Festival y una posible vuelta a Arco en Navidad junto a su familia. Francia asoma como el próximo destino en la mira, con Céüse y Saint-Léger como objetivos para 2027, sin dejar de lado el proyecto pendiente más cercano: encadenar su primer 9a en la exigente escuela de Frankenjura, donde vive.
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Fuente: relato de Leo Cea, escrito con la colaboración de su padre René Cea, publicado originalmente en Desnivel.com.
