Escalando el Diedro Duncan: conversando con Barú Marambio

De un tiempo a la parte, la escalada en el Parque Nacional Torres del Paine por parte de cordadas locales -sobre todo guías y porters que dividen su tiempo entre los pasajeros y las fisuras- ha tomado un importante impulso. Barú Marambio, natalino y guía en el Parque, es uno de ellos, y aquí nos cuenta su experiencia en una vía impresionante y de escasas repeticiones nacionales que recientemente logró completar junto a su cordada, Héctor Sáez.

Hablar del cerro Máscara en el Parque Nacional Torres del Paine es hablar de una torre muy poco concurrida. No es la aguja más grande ni la más llamativa, pero sus formas no son por eso menos que legendarias. Adentrarse en sus paredes requiere de amplio expertise, no hay pasadas fáciles para llegar a su punto más alto, y para Barú Marambio (33) -guía en Torres del Paine y politólogo de formación- haberla alcanzado se trata de un punto cúlmine entre años y años de aventuras entre los valles y ventisqueros australes.

 

© Héctor Sáez

 

 

La ruta elegida, Duncan´s Dihedral (500 metros 6c+), ubicada en la cara sur del Máscara, fue abierta por Jonathan Copp y John Merriam de Estados Unidos en 1998 (quienes originalmente la graduaron en 6b+ A1), y la primera repetición chilena ocurrió recién en febrero de 2022 por parte de los hermanos Juan y Cristóbal Señoret.

En esta instancia, uno de los muy escasos ascensos chilenos, Barú asegura que él fue a la siga de su compañero, Héctor Saéz -quien el año pasado se quedó con el primer ascenso chileno al formidable cerro Escudo, y quien tiene mucha experiencia escalando en Las Torres. Barú cuenta que esto fue lo que le otorgó la confianza necesaria para ir a por ese “nuevo nivel de la escalada que estaba dispuesto a probar”.

 

 

© Héctor Sáez

 

“Lo más complejo de esa pared es la aproximación, porque son unos slabs bien verticales en el límite de lo que permite la adherencia (…)pero intentamos ser veloces, así que subimos y bajamos sin asegurar todos los slab. Eso fue psicológicamente lo más power, sobre todo en la bajada. Hubieron partes de mucho miedo”.

En cuanto a la pared en sí, Barú dice que se trata de un asunto “bien vertical, técnicamente difícil, pero bien recta, con la roca más menos firme, [con] buenas protecciones”. Aun así, asegura que el recorrido por el Diedro Duncan es bien runout, “casi como un free solo donde proteges sólo los pasos más difíciles” y donde “tienes que estar bien claro de mente”.

Ascensos como el de Héctor y Barú al Máscara nos muestran cómo se va cimentando una forma de hacer montaña en el Parque Nacional Torres del Paine con una fuerte impronta natalina, donde los sueños están a la mano de quien quiera realmente quedarse con ellos, y que no hace más que presagiar más cosechas de éxitos para el próximo verano.

 

© Héctor Sáez

a

Magazine made for you.

Featured:

No posts were found for provided query parameters.

Elsewhere: