Escaladores logran un histórico primer salto BASE desde la cumbre del Fitz-Roy
Tras 3 días de trabajo en la pared, tres escaladores de Kirguistán lograron establecer un nuevo punto de despegue -nada más ni nada menos que desde la cumbre más alta del Chaltén- en una actividad que no está permitida en el Parque Nacional Los Glaciares.
Llegaron desde bien lejos para lograrlo: Boris Egorov, Vladimir Murzaev, y Konstantin Yaemurd, originarios de Kirguistán, saltaron al vacío patagónico desde la cumbre del monte Fitz Roy (3.405 metros) el pasado miércoles 7 de enero, en una hazaña que hasta entonces no había tenido lugar.

Durante la escalada de «Royal Flush», en el Fitz Roy. © Colección Boris Egorov
Para llegar a la cumbre, el equipo siguió la impresionante línea conocida como Royal Flush (1,250 metros, 7b, A0), una que discurre por la cara este de la montaña, y que vio su primer ascenso hasta la cumbre el año 1998 por parte de Gunter Gäbel, Michael Schafroth y Rainer Treppte. El tramo del crux de la vía fue liberado por los estadounidenses Tommy Caldwell y Topher Donahue en 2005, pero no pudieron liberar el recorrido completo.
Aunque las actividades de parapente y salto BASE no están permitidas en el Parque Nacional Los Glaciares, el historial de despegues en la zona se remonta al año 1988, cuando Matthias y Michael Pinn lograron hacer parapente desde las cumbres tanto del Chaltén como del Cerro Torre (3.128 metros).

Konstantin Jäämurd, Vladimir Murzaev y Boris Egorov momentos antes de su salto BASE desde el Fitz Roy. © Colección Boris Egorov
En cuanto al salto BASE, la práctica apareció en los granitos patagónicos en los dosmiles, cuando Dean Potter intentó lanzarse desde el Torre; el mal tiempo lo forzó a cambiar de objetivo, por lo que finalmente optó por emprender vuelo desde el cerro El Mocho (1,953 metros). El año 2008, Valery Rozov se lanzó desde el séptimo largo la ruta del Compresor (VI 5.11a A2 WI4), y el 2020, los mismos Egorov, Murzaev y Jäämurd repitieron el salto.

El primer vuelo de descenso del Fitz Roy. © Colección Boris Egorov
