Nanga Parbat en estilo alpino: bajado en parapente y esquiado por fuerte cordada europea

El fuerte equipo subió por la formidable cara Rupal del Nanga Parbat (8,126 metros) sin apoyo externo de ningún tipo, concluyendo un proyecto de varios años en proceso.

El pasado 24 de junio, Tiphaine Duperier, Boris Langenstein y David Göttler, llegaron a la cima del Nanga Parbat -la novena montaña más alta del mundo– en un ascenso en estilo alpino -sin apoyo de sherpas, oxígeno suplementario o cuerdas fijas.

 

© David Göttler

Los tres ascendieron por la vertiente Rupal de la montaña, por la cara sur, una impresionante pared de 4,600 metros de desnivel considerada como una de las más grandes y complejas del planeta.

La ruta escogida por el equipo es la conocida como la ruta Schell -llamada así por el austriaco Hanns Schell, quien la escaló por primera vez en 1976 junto con Siegfried Gimpel, Robert Schauer y Hilmar Sturm. Esta ruta ha sido escalada menos de diez veces, y la vez anterior a este pegue fue en 2013.

Como guinda de la torta, Göttler bajó de la montaña en parapente; su plan original era lanzarse a los aires desde la cumbre, pero el fuerte viento lo obligó a descender a una altura de 7,700 metros -donde finalmente pudo despegar. No existen registros de algún otro descenso en parapente desde estas alturas del Nanga Parbat.

Por su parte, Duperier y Langenstein bajaron esquiando -pasando una noche a los 7,625 metros con muy poco equipo.Tiphaine Duperier se convierte con su ascenso en la segunda mujer en subir por la ruta Schell.

 

 

Un proyecto futurista

Con la conclusión de este proyecto, David Göttler ha podido dar el punto final a una visión que tardó varios años en completar: su primer intento al Nanga Parbat fue uno invernal, llevado a cabo entre 2013 y 2014 junto a Simone Moro; lo intentó nuevamente en la estación fría entre 2021 y 2022 junto a Hervé Barmasse sin éxito, para luego volver en 2023 junto a Benjamin Védrines y una vez más quedar con las manos vacías. Su último intento infructuoso fue el año pasado, cuando las condiciones climáticas durante el intento de cumbre forzaron a Arnold, Duperier y Langenstein a dar la media vuelta.

Hasta ahora, todos los descensos de montañas de ochomil metros en parapente se habían realizado tras ascender por la ruta normal de cada montaña.

En redes sociales, Göttler reflexiona acerca de cómo “a veces tienes que ser paciente, y poner muchos años de esfuerzo en un sueño con la esperanza de que pueda convertirse en una realidad […]hacer cumbre en el Nanga Parbat en estilo alpino junto a @tiphaineduperier y #BorisLangenstein fue increíble; pero el poder volar desde los 7,700m al campo base en el mismo día, eleva mi alegría al siguiente nivel.”

 

 

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