
A cuarenta años de su desaparición, hijas de andinista Argentino recuperan su mochila en el volcán Tupungato
Azul y Guadalupe Vieiro, hijas de Guillermo Vieiro, recuperaron finalmente el macuto que guardaba los materiales de su padre -quien perdió la vida bajando de la montaña de 6,570 metros hace cuarenta años- tras abrir una nueva vía junto a un joven aprendiz. Se encontraba atrapada en el hielo.
Corría el año 1985, y los andinistas argentinos Guillermo Vieiro (44) y Leonardo Rabal (20) abrían una nueva ruta en la cara este del volcán Tupungato, montaña que se eleva hasta los 6,570 metros, una de las más grandes alturas de toda la cordillera de Los Andes. Llegaron a la cumbre, tomaron fotos, y en la bajada cayeron y fallecieron ambos. Formaban parte de una expedición más grande, de 10 personas, que dio con sus restos físicos y que bajaron al poco del trágico accidente.

Guillermo Vieiro y Leonardo Rabal. Colección familia Vieiro
En febrero del año pasado, casi exactamente cuarenta años después, 2 guías de montaña encontraron una antigua mochila sólidamente encajada en los azules hielos del enorme volcán; Gabriela Cavallaro y Oswaldo Freire se dieron cuenta de que sacar la mochila iba a requerir de cierto esfuerzo y que en ese momento no iban a poder, pero sí alcanzaron a llevarse un piolet y una cámara de cine Kodak Super 8.
De vuelta en Mendoza, los guías pudieron comprobar que las cosas en cuestión pertenecían a Guillermo Vieiro, montañista argentino que de entre varias ascensiones destacables a lo largo de su carrera, dio un pegue exitoso a la temible cara sur del cerro Aconcagua (6,961 metros), una de las paredes más grandes del planeta, en el cerro más alto de América.

Fotograma de la cámara Kodak Super 8 recuperada de la mochila. Foto: gentiliza familia Vieiro
Tras enterarse, entonces, de quién era el helado bulto, Cavallaro se puso en contacto con las hijas de Guillermo -Azul y Guadalupe-, para darles noticia del descubrimiento; una familia podía encontrar un poco de refugio y respiro cerrando un capítulo de lo qué pasó con su padre y marido.
De vuelta al Tupungato, a por un testimonio único
Entre los días 14 al 25 de febrero pasados -11 días en la montaña- las hermanas Vieiro hicieron su peregrinaje al Tupungato, para finalmente ellas mismas poder desencajar la famosa mochila. Fueron acompañadas por la Gabriela Cavallaro, la misma que dio con el tesoro por primera vez.
La expedición de las hermanas recorrió alrededor de 100 kilómetros de ida y vuelta; Además de la compañía de Gabriela, tuvieron el apoyo de seis personas más, entre los que se encontraban dos documentalistas y arrieros locales de la familia Ortega.

Las hermanas Vieiro con el Tupungato de fondo.
Dentro de la mochila, entre otras cosas, encontraron un aislante térmico, un saco de dormir, una chaqueta, una cuerda, mosquetones, una cantimplora, aspirinas y tres piquetas.
Respecto a la posibilidad de encontrar otro tipo de objetos, Azul Vieiro explicó al medio argentino La Nación que “sabía que no iba a haber fotos o notas personales, así que no fue una sorpresa eso”.
Con la mochila de Guillermo ya de vuelta, se cierra un episodio que tardó cuarenta años en resolverse de forma íntegra, y que pasa a formar parte de la larga lista de increíbles historias que han tenido lugar en las cordilleras del sur del mundo.